Print Friendly, PDF & Email

Neurólogos del Hospital Macarena evalúan los marcadores biológicos en pacientes de esclerosis múltiple.

• El tratamiento precoz y efectivo de esta enfermedad disminuye el acumulo de discapacidad y la progresión de la misma.

• El Hospital Macarena atiende 3.500 visitas anuales de pacientes con EPOC.

Aunque la pandemia del coronavirus se ha convertido en protagonista absoluta de toda la actualidad sanitaria y eje de la actividad en los hospitales, poco a poco los centros y profesionales van intentando recuperar cierta normalidad. Aunque sea en formato virtual. La pasada semana se celebraron unas jornadas sobre ‘Biomarcadores en la práctica clínica en esclerosis múltiple’ en el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla dirigidas a profesionales con especial interés en las enfermedades desmielinizantes del sistema nervioso central. Una iniciativa, como han destacado los organizadores, de enorme valor en este campo de la medicina especializada.

La Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad crónica del sistema nervioso central que afecta en mayor medida a personas jóvenes, de hecho supone la primera causa no traumática de discapacidad neurológica en adultos jóvenes y la mala noticia es que su incidencia y prevalencia se encuentran en aumento.

En la enfermedad, resultan de especial interés los biomarcadores o marcadores biológicos, que no son más que moléculas biológicas que se encuentran en la sangre y pueden ser signo de un proceso anormal o enfermedad, por lo que se pueden entender como factores pronósticos y son fundamentales para guiar la elección terapéutica de un paciente que presenta esclerosis múltiple, ya que se pueden utilizar para determinar la respuesta del cuerpo a un determinado tratamiento.

En la actualidad, se han estudiado biomarcadores clínicos, de laboratorio, neuroimagen, etc cuya evaluación en cada paciente resulta fundamental a la hora de elegir el medicamento idóneo, ya que existen estudios que demuestran que el tratamiento precoz y efectivo de la enfermedad, retrasa o reduce la tasa de progresión de la misma, así como el acumulo de discapacidad.

En los últimos años, los especialistas han sido testigos de una gran ampliación del ámbito terapéutico en el tratamiento de esta enfermedad, gracias al desarrollo de múltiples moléculas inmunomoduladoras e inmunosupresoras que modifican el curso natural de la misma.

De ahí a que neurólogos del Hospital Virgen Macarena (UEMAC) consideren fundamental realizar una revisión de los marcadores pronósticos de la enfermedad, para que el conocimiento en este campo, que se encuentra en continuo crecimiento, se vaya actualizando.

Las jornadas contaron con el Aval Científico y Docente de la Sociedad Española de Neurología (SEN) y fueron acreditadas por la Sociedad Andaluza de la especialidad.

https://www.diariodesevilla.es/