Ensayos clínicos en EM
15 octubre, 2007
Noticias
Print Friendly, PDF & Email

Resultados positivos en ensayos clínicos preliminares en Esclerosis Múltiple de dos nuevas terapias orales.

En la última reunión de la ENS (European Neurological Society) se han notificado resultados positivos de dos terapias orales experimentales diferentes para esclerosis múltiple en sendos ensayos clínicos en fase preliminar 2. El Dr. Ludwig Kappos y cols., indicaron que tales resultados preliminares de los fármacos FTY720 y temsirolimus garantizan futuros estudios con los mismos, para confirmar en ensayos clínicos a más largo plazo la expectación que han suscitado.

Las agencias encargadas de la aprobación de nuevos medicamentos requieren para llevarla a cabo los resultados de al menos un ensayo fase tres de larga duración. En la actualidad existen 5 agentes modificadores de la enfermedad aprobados para el tratamiento de la esclerosis múltiple, ninguno de ellos se administra por via oral.

Respecto al fármaco denominado FTY720, se trata de una molécula que se liga a un receptor de la células inmunes (linfocitos T y B), denominado esfingosina-1 fosfato, induciendo a las mismas a permanecer en los ganglios linfáticos, y evitando así su implicación en el daño causado sobre el sistema nervioso central en pacientes con esclerosis múltiple.

En el ensayo clínico internacional, doble ciego, controlado con placebo, realizado con FTY720, estuvieron implicados 281 participantes con esclerosis múltiple remitente-recidivante. Los pacientes recibieron una o dos dosis por via oral de la molécula en estudio o bien de placebo, durante un periodo de 6 meses. El primer resultado que se estudió fué el número de lesiones que realzaban tras la administración de contraste paramagnético (gadolinio) en la resonancia magnética, indicadoras de inflamación activa. Se encontró que tras 6 meses, el número total de lesiones que realzaban era significativamente menor en ambos grupos que estaban recibiendo tratamiento, en comparación con el grupo placebo. Resultados similares a favor de los dos grupos en tratamiento con FTY fueron vistos en cuanto a la aparición de nuevas lesiones que no realzaban con gadolinio y al volumen de lesiones que sí lo captaban.

También se vió que durante ese corto periodo de 6 meses durante el que transcurrió el ensayo clínico, había un mayor número de personas que permanecían libres de brote en el grupo bajo tratamiento (86% frente a 70% en el grupo placebo).

La reducción de la tasa de brotes de los grupos en tratamiento frente al grupo que no lo recibió fué de un 53-55%. Los efectos adversos más frecuentes encontrados fueron cefaleas ligeras, síntomas pseudogripales, y problemas gastrointestinales del tipo de nauseas y diarrea.

El temsirolimus es un fármaco que bloquea la proliferación de celulas inmunes T activadas por un mensajero inmune protéico llamado interleucina 2. Dichas células por tanto no podrán efectuar el papel que se les presupone en cuanto al ataque inmune contra el sistema nervioso central en la esclerosis múltiple.

Se llevó a cabo un estudio internacional, doble ciego, controlado frente a placebo, en el que los investigadores siguieron la evolución de 296 pacientes con esclerosis múltiple remitente-recidivante o bien secundaria progresiva con brotes intercalados. Los participantes recibieron una o tres dosis de temsirolimus via oral, o bien placebo, diariamente durante 9 meses. El primer objetivo a estudiar en este caso fué también el número acumulado de nuevas lesiones que realzaban en resonancia magnética después de la administración gadolinio tras los 9 meses de ensayo.

Se encontró que los participantes que habían recibido la mayor dosis de tratamiento tenían un acúmulo lesional significativamente más bajo (47.8%) de nuevas lesiones captantes comparados frente a los que recibieron placebo. Así mismo se vió que los pacientes con la dosis alta tenían también un significativo menor número de brotes (51%) que el grupo placebo. En cuanto a los efectos secundarios, fueron reportados más frecuentemente en el grupo de dosis alta, e incluyeron inflamación o ulceración bucal, descontrol menstrual, hiperlipidemia y rash.

En definitiva, se trata de esperanzadores resultados en cuanto al acúmulo lesional y con efectos secundarios no severos, de unas terapias modificadoras de la enfermedad administradas por vía oral, lo cual supone una importante novedad de cara al tratamiento, intentando superar fracasos previos (estudio con copolímero oral), y que abren la puerta a ensayos fase 3 de mayor duración para la confirmación y adecuada evaluación de su eficacia y seguridad.

 

SE POSTULA UN VÍNCULO ENTRE LA RESPUESTA A LA TERAPIA Y EL PATRÓN DE LAS LESIONES EN EL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL EN ALGUNOS PACIENTES CON ESCLEROSIS MÚLTIPLE

Un equipo internacional de investigadores involucrado en el proyecto “MS Lesion Project”, encabezado por la Dra. C. Lucchinetti ha publicado en la prestigiosa revista The Lancet en Agosto de 2005 hallazgos indicadores de que los individuos con un especifico patrón de daño del tejido nervioso responden a la terapia de intercambio plasmático (plasmaféresis), un tratamiento usado ocasionalmente para tratar a pacientes que presentan severos brotes y sin respuesta al tratamiento estandar con corticoides.

Si bien el número de pacientes estudiados fué pequeño (19), estos son los primeros hallazgos que apoyan la premisa de que subtipos de esclerosis múltiple pueden responder de diferente forma a las terapias, en base a las subyacentes características del ataque inmune. Esta premisa se está investigando dentro del referido proyecto, el cual está intentando confirmar estos subtipos y encontrar maneras de predecir qué patron de daño del sistema nervioso central tiene una persona sin necesidad de hacer biopsias invasoras.

Se trata de una iniciativa apoyada por la Multiple Sclerosis National Society desde el año 2000 con objeto de investigar las razones de la variabilidad de esta enfermedad estudiando las áreas lesionadas del cerebro. Un mejor entendimiento de los distintos patrones lesionales puede ayudar a comprender las diferencias interindividuales de la enfermedad, así como permitir mejores diagnósticos, prever pronósticos y tomar mejores decisiones terapéuticas.

La plasmaféresis es un proceso que implica recambiar la fracción plasmática de la sangre, transfundiendo nuevamente las células rojas y blancas a la persona. Este es un procedimiento que ha mostrado claros beneficios en el tratamiento de algunas enfermedades de base autoinmune tales como la miastenia gravis y el síndrome de Guillain-Barré, porque quita proteínas inmunes plasmáticas (llamadas anticuerpos) que se piensa son responsables de la producción de estas enfermedades. Respecto al tratamiento de la esclerosis múltiple no está claro como de beneficioso puede ser dicho intercambio plasmático tanto en su utilización a corto como a largo plazo, y su uso sigue siendo controvertido.

C. Lucchinetti y sus colaboradores en Estados Unidos, Alemania y Austria, han acumulado una importante colección de muestras de tejido nervioso de personas con esclerosis múltiple obtenidas de autopsia y mucho menos frecuentemente de biopsias. Del estudio de dichas muestras, se han identificado 4 patrones anatomopatológicos distintos, los tipos I y II tienen base inmunológica, mediada por células T el primero, y con participación del sistema del complemento y anticuerpos en el segundo. Los otros dos tipos tienen un componente fundamentalmente neurodegenerativo. También han encontrado que las lesiones difieren de persona a persona, pero en un mismo individuo es igual el patrón que parece estar presente en las distintas lesiones. Los investigadores creen que esto se puede correlacionar con diferencias en el tipo de enfermedad y el pronóstico, así como quizás también con diferentes respuestas al tratamiento.

En un análisis retrospectivo de muestras de 19 pacientes que fueron tratados con plasmaféresis y de los cuales se dispone de muestras anatomopatológicas se encontró que los diez que presentaban un patrón tipo II experimentaron mejorías moderadas a sustanciales en la función neurológica tras el recambio plasmático, mientras que ninguno de los otros 9 individuos (con otros patrones anatomopatológicos), mostraron mejoría.

Estos hallazgos indican el potencial de este proyecto para la revisión del tratamiento y su aplicación de forma individualizada, si bien es necesario ampliar la investigación y encontrar vias menos invasivas que la biopsia para continuar en la identificación de los patrones lesionales. En este sentido, este grupo de investigadores están buscando biomarcadores en sangre y RM que puedan correlacionarse con los referidos patrones de lesión del sistema nervioso.

Dr. Miguel Angel Gamero García
Unidad de Esclerosis Múltiple. Hospital Universitario Virgen Macarena. Sevilla.
Asociación NEUROINVEST.