Combate la actividad de la em
25 junio, 2008
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Fármaco experimental combate la actividad de la esclerosis múltiple

Una de las primeras pastillas en tratar la forma con "recaídas remitentes" de esclerosis múltiple ha demostrado ser eficaz en combatir la enfermedad con pocos efectos secundarios.

Aunque el fármaco laquinimod es aún experimental, tener una pastilla disponible haría que la terapia fuera mucho más conveniente para muchos pacientes.

"Parece por mucho no ser tan potente como medicamentos inyectables, como el Tysabri… pero en general, creo que los pacientes y los laboratorios sienten que las ventajas de tener un fármaco oral hace de éstas adiciones atractivas a nuestro armamento terapéutico", afirmó el Dr. John Richert, vicepresidente ejecutivo de investigación y programas clínicos de la National Multiple Sclerosis Society.

"Es más probable que los pacientes se adhieran a un fármaco oral. Tendremos que ver qué sale de los ensayos en fase 3 [el ensayo actual fue un estudio en fase 2]. En este momento, es alentador, y ciertamente los pacientes esperan opciones orales con ansiedad", añadió Richert.

El estudio, financiado por Teva Pharmaceutical Industries, aparece en la edición del 21 de junio de la revista The Lancet. Los resultados anteriores del mismo ensayo fueron presentados esta primavera en la reunión anual de la American Academy of Neurology.

La esclerosis múltiple afecta al sistema nervioso central y se cree que es una enfermedad autoinmune. Ataca principalmente a la "materia blanca", los tejidos en el cerebro y otras partes del sistema nervioso central que transmiten mensajes entre la "materia gris", donde se encuentran los cuerpos nerviosos. Los síntomas van desde leves (adormecimiento de las extremidades) a graves, lo que incluye parálisis y pérdida de la visión. Hay cuatro "cursos" distintos de la enfermedad, y el más común es la EM con recaídas remitentes, en la que agudizaciones alternan con remisiones parciales o completas.

Hay varios tratamientos disponibles para la EM, todos inyectables.

La evaluación de un fármaco oral relacionado anterior, llamado Linomide (roquinimex) se detuvo durante los ensayos en fase 3 cuando se relacionó el compuesto a una mayor incidencia de problemas del corazón, incluso ataques cardiacos. Sin embargo, el ensayo duró lo suficiente para probar que el fármaco tenía un beneficio, apuntó Richert.

"Esa información sirvió como impulso para que los investigadores volvieran al laboratorio para tratar de modificar la parte tóxica para el corazón de la molécula al mismo tiempo que mantenían los efectos moduladores de la inmunidad que eran beneficiosos para una enfermedad autoinmune como la esclerosis múltiple", explicó Richert. "Así nació laquinimod".

Laquinimod actúa al adherirse a los receptores de las células inmunitarias, aislándolas en los ganglios linfáticos, reduciendo por tanto su capacidad para causar el daño asociado a los síntomas de EM.

En el ensayo de nueve países participaron 306 pacientes entre los 18 y 50 años de edad que fueron asignados aleatoriamente para recibir un placebo, 0.3 miligramos de laquinimod o 0.6 miligramos de laquinimod al día.

Los que recibieron la dosis más alta de laquinimod presentaron una reducción del 40.4 por ciento en el número de lesiones, que indican la actividad de la enfermedad, observadas en escáneres por IRM. La dosis más bajo no tuvo un beneficio significativo.

Hubo dos efectos secundarios, pero ambos fueron reversibles. Dos pacientes dejaron de tomar el fármaco porque desarrollaron problemas hepáticos, apuntaron los investigadores.

Actualmente se está llevando a cabo un ensayo en fase 3, dijeron los autores del estudio, del Instituto de neurología experimental de la Universidad Via-Salute en Milán, Italia.

"Ciertamente algunos fármacos que parecían buenos en fase 2 han fracasado en fase 3", apuntó Richert. "Siempre hay una cantidad significativa de suposiciones al tratar de predecir cómo terminarán las cosas".

 

Fuente: allina.com